Siempre al llegar a un salón de clases lo primero que se
piensa es si nos tocó con alguien conocido, yo me hice esa pregunta hasta que
me acordé que metí la materia con un conocido, así que me relajé y sólo me
bastaba esperar que el profesor no se viera tan mala gente. Resultó que el
profesor se me hacia conocido, era seguro que lo había visto en algún lado y si
solamente el rostro se me parecía al de alguien, ¿Es uno de esos comediantes de
la noche? En fin, la clase comenzó y no parecía tan malo, resulta que venía de
un hueco de 7 horas en los que no había hecho nada así que lo último que quería
era que el profesor fue muy exigente.
Ya había leído algo en una página de Facebook donde la gente
dice que piensa de los profesores y en algún lugar vi que el profesor “Coboooooos”
era el mejor para esta clase, obligatoria por cierto, y entonces, a pesar de
que el horario me quedaba digámoslo, muy difícil, decidí meterla ya que de algo
tendría que servirme. En fin, me desvié un poco, antes de la clase venía de
hacer una lectura muy extensa y complicada, era el primer día de clase de todos
y yo ya tenía que leer un texto de 50 páginas para el jueves, siendo ya las 4
de la tarde salí corriendo para el salón, acepto que es descarado tener un
hueco de siete horas y aparte llegar tarde a la clase, menos mal que el
profesor no había ni empezado clase.
“Si usan el celular, hay tabla” Esta y otras declaraciones o
normas de la clase fueron lo primero que me llamó la atención del profesor,
seguramente no sería tan chuchilla, ningún profesor que quiera meter miedo pone
un muñeco de los Simpson en las reglas de la clase. Nos presentamos todos, algo
muy habitual los primeros días de la clase, y luego el profesor nos explicó cómo
sería el programa de la clase. Ese primer día sólo pude estar en la
presentación tanto de los estudiantes como de los profesores, tenía un proyecto
en el que tenía que estar a las cinco de la tarde y debía irme temprano, ahora
como le decía al profesor que necesitaba irme, por dentro yo pensaba que había tenido
un hueco de siete horas, había llegado 10 minutos tarde, y además, tendría que
irme. Afortunadamente el profesor entendió y llegué puntual donde tendría que
llegar.
Ese primer día madrugué, la primera clase los lunes es a las
7 de la mañana y tuve que levantarme
temprano, así que estaba muy agotado al finalizar el día, llegue a mi casa a
las 10 de la noche y al siguiente día tendría que madrugar de nuevo a otra
clase temprano, que primer día tan pesado. Lo único que me motivaba era que el
miércoles de dicha semana era festivo, ese día podría descansar, que raro decir
que tenía ya que descansar pensando que llevaba tan sólo dos días de
universidad.
Como el miércoles fue festivo y no tuvimos la clase de información
y documentación descansé, si, descansé de esos dos días en la universidad, ya
desde el jueves dejaría de quejarme tanto. Recordé sin embargo que el profesor
había dejado una tardea donde tendríamos que llenar un cuestionario con base a cinco
lecturas, un vídeo y un audio, ¡Dios! Parecía buena gente, pensé que tendría el
temperamento de comediantes de la noche, igual se parecía a alguien, aún no
recuerdo a quién, sin embargo al hacer el trabajo me di cuenta que es la base
de la clase, que las lecturas no eran largas y que podría hacerlo tranquilo. Lo
hice calmado y con detalle, terminé dos horas después y volví a descansar,
ahora que lo pienso estaba muy mal acostumbrado por las vacaciones, sin
madrugar y además sin hacer nada.
El lunes llegué tarde debido a un trancón, resulta que ese
día en lugar de pasar las 7 horas de hueco en la universidad decidí ir a la
casa a dormir un rato, y además, como un pendejo, pensé que no llegaría tarde
porque tendría tiempo de irme temprano y sentado en el transmilenio, pues que
mentira, el hijo de su madre ya venía lleno, y además estaban retrasados por un
accidente en la 26. Cuando llegué al salón otra vez iba con miedo: ¡SI llegan
tarde, hay tabla! Pero luego me di cuenta que habían comenzado clase hacia sólo
5 minutos, muy tranquilo me senté y cogí el ritmo de la clase, el profesor nos
explicó algunas cosas del correo, de twitter, donde nos siguió a todos, y nos
pidió que lo siguiéramos, y también nos comentó que debíamos crear un blog
donde tendría que publicar escritos de 1200 palabras, como este, sobre esto y
así, llegando a mi casa, no a descansar porque ya le había cogido el ritmo a la
madrugadera, comencé a adelantar trabajos, como también a diseñar el Blog, y
así, terminando de escribir el escrito, descansé de nuevo, pensando en que no
lean el mío, el miércoles, porque el profesor, que se me parece a alguien, se
daría cuenta que ya llegué tarde a dos de sus clases.

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